TRIUNFO EN MEDIO DEL CAOS
Los Hijos de Utah volvían a la competición liguera después del parón navideño y nada más y nada menos que contra el Drink Team, tercer clasificado, por lo que era sin duda alguna el partido de la jornada. Los jugadores de ambos equipos sabían lo importante que era la victoria y las caras de concentración al comienzo del encuentro lo demostraban.
El balón echó a rodar con un viento que imposibilitaba la práctica del fútbol en óptimas condiciones pero que no supuso un mayor inconveniente para los dos equipos. A pesar de un buen arranque hijutense, la primera mitad el claro dominador del encuentro fue el Drink Team, con un alto porcentaje de balones colgados al área de los HDU, que se defendían como podían metidos en su propio terreno de juego buscando robar rápido y salir al contraataque con Arranz, Ángel y Dámaso y las incorporaciones por sorpresa de Fidi y Quique en las bandas.
La defensa en la primera mitad del encuentro cometió errores de bulto que se tradujeron en claras ocasiones en el área de Potrero pero que, por fortuna, ninguna acabó dentro de la red. Canario no tuvo su día en defensa, se nota que las vacaciones no le han sentado demasiado bien, mientras que Laprasbauer fue un auténtico muro para los atacantes rivales, que no podían sobrepasarle.
Las ocasiones más claras de la primera parte corrieron por cuenta de los Hijos de Utah, que a pesar de encontrarse encerrados, salían como flechas hacía la portería contraria en cuanto recuperaban el esférico. Las más claras llegaron con el Xavi de la URJC como protagonista, que a pesar de no concederle el Balón de Oro FIFA, seguiría desplegando su visión y llegada en el rectángulo de juego. La primera de ellas con un contraataque de libro: recuperación atrás, balón para Ángel, que lo subiría por el centro, mientras que Dámaso se llevaba a uno de los defensas y entraba Fidi con su velocidad por la otra banda, éste recibiría el balón y Xavi se incorporaría al remate; Fidi lo vio y puso en el área de castigo el balón para que Ángel, elevándose, rematara alto muy forzado. La última ocasión clara también fue para el equipo local, que tras una falta al borde del área, Ángel, con un toque sutil y colocación, estrellaría el balón en el palo derecho del equipo rival.
El pitido indicaba el final de la primera parte con el resultado gafas (0-0), pero los HDU se encontraban satisfechos por el esfuerzo desplegado en defensa que frenó el vendaval ofensivo del Drink Team. Potrero no se vio afectado en ningún momento de la primera mitad del encuentro.
El guión de la segunda parte parecía de una película de suspense, nadie se imaginaba lo que iba a suceder. El encuentro cambió radicalmente, el conjunto hijutense tenía más posesión de balón y por ello el equipo se abrió más, lo que supondría un aumento de las ocasiones para el Drink Team, que en esta segunda mitad apretaría más complicando mucho el partido.
El primer gol no se hizo esperar y llegó de manera espectacular para abrir la lata: Fidi saca un córner casi al borde del área al segundo palo y Nacho Laprasbauer engancha una volea que firmaría el mismísimo Zidane para alojar el balón en la red. El 1-0 ya era un hecho y la revolución un comienzo.
Así las cosas, el partido comenzó a tener de todo. Primero, se produjo una lesión desafortunada de uno de los jugadores del equipo rival tras un disparo al poste. Luego, hubo un pequeño amago de tángana que no fue a mayores, formada tras un cabezazo fortuito e involuntario a un atacante rival de Fidi, que fue recriminado por los contrincantes. El jugador hijutense respondió a las protestas con un claro “¡Esto es fútbol!”, frase que no sentó muy bien en el Drink Team y que caldeó aún más, si cabe, el partido.
El Drink Team le dio la vuelta al encuentro con dos goles, uno de ellos por un fallo defensivo a la salida de un córner en el que el defensa y el portero no se entendieron y permitieron que se colase el balón por el primer palo para que el jugador del equipo rival empujase el balón plácidamente a la red.
Los Hijos de Utah no se echaron atrás y sacaron el pundonor que les caracteriza para remontar el encuentro. El segundo gol causó el caos: los HDU botan un córner al corazón del área pequeña, el defensa y el portero no se hablan y deciden ir los dos a por el balón, se produce un choque entre ambos y el balón se queda suelto para que Ángel, que se encontraba por allí como Pedro por su casa, lo empuje y ponga el 2-2 en el luminoso. A partir de aquí la bronca fue a mayores, puesto que el Drink Team pedía falta al portero cuando fue su propio compañero el que le empujó. Los jugadores suplentes saltaron pidiendo explicaciones, pero era un gol totalmente legal que subió al marcador con total merecimiento.
El juego brusco salió a relucir, los empujones y las faltas estaban a la orden del día y los suplentes del Drink Team se quejaban del tiempo: todos los componentes del equipo pedían un aumento del tiempo restante, ya que se quejaban de una presunta manipulación del cronómetro.
El culmen del partido llegó quedando apenas dos o tres minutos para el final del partido, cuando un córner sacado por Ángel a la cabeza del Canario fue peinado por éste hacia atrás. El portero no se lo esperaba y dejó pasar el balón, que llegó a Fidi, quien se encontraba en el punto exacto para rematar el balón que se había quedado muerto en el área pequeña y así poner el 3-2 en el marcador. Los Hijos de Utah habían dado la vuelta al marcador en un partido extremadamente caliente.
Ángel, con las pulsaciones a mil, soltó la frase “¿Éste también ha sido falta, no?”, lo que llevó a numerosos jugadores del banquillo contrario a encararse con los jugadores hijutenses, mientras que Potrero lanzaba un besito a uno de ellos que acabaría por desquiciarlo. Cabe mencionar la pésima actitud del portero del Drink Team que, tras encajar el gol definitivo, dio una patada por detrás al autor del gol, que no entró en su provocación para evitar más polémicas ahora que el equipo iba ganando y el partido tocaba a su fin.
Los tres últimos minutos fueron de infarto, con dos paradones de Badía, uno de ellos a un balón dificilísimo que iba muy ajustado a la cruceta. El pitido final llegó con el marcador de 3-2 para los Hijos de Utah, que supone una distancia de cuatro puntos con el Drink Team en la tabla clasificatoria del Grupo 8.
Los HDU ahora dependen de sí mismos para pasar a los play-offs de lucha por el título liguero de 2010-2011. La próxima semana el equipo descansa, lo que supone dos semanas de descanso para la preparación del próximo encuentro de liga, en el que el equipo hijutense se enfrentará al equipo que ocupa ahora la tercera plaza, el Minabo de Kiev.

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